Post a fuerzas
Ayer se chingaron al América. No es que sea novedad, pero es que la verdad ya me estoy comenzando a preocupar un poco por la situación del equipo de mis amores (insultos en los comentarios, por favor; para mis lectores internacionales, irle al América es como irle al Real Madrid (hasta pena me da escribirlo así)), ya que eso de ser últimos de la tabla general no está bien. Pero lo de ayer no tuvo nombre, porque si te gana un equipo que se llame San Martín, entonces estamos perdidos. Esperemos que la situación cambie y por lo menos empatemos (le verdad es que si me estoy muriendo de coraje, pero eso merece un post futbolero aparte).
¿Qué más diré?
Ah ya sé.
Nunca en su vide se compren un celular de la marca LG. Yo lo hice y ahora no sé qué hacer con la pena. Hace como un año me compré un chocolate, cuya publicidad es la más alburera del universo "be my chocolate" (lean en español) según descubrió un bloggero del cual no recuerdo su nombre, es blanco y en el momento de mi compra me pareció genial. Tenía buena resolución en la cámara, una memoria más o menos decente y sobre todo, acabado farmacéutico (los que no entiendadn, ni modo, para eso está el google); en realidad estuve feliz como por cinco minutos hasta que descubrí las enormes fallas del sistema operativo de la madre en cuestión, que son tantas y me hacen enojar de tal modo que no las enumeraré; desde ese día fui infeliz, sin embargo el acabose llegó hace tres noches cuando descubrí que la pantalla se había puesto totalmente blanca y, en el mejor de los casos, dividida a la mitad... ¡Odio mi celular! Así que si alguien quiere verse lindo conmigo, regáleme uno... (¿podré obtener algún dinero a cambio de la mala publicidad a LG?)
Nohé se compró unos lentes nuevos y yo quiero unos así. Soy muy envidioso. También quiero un puesto como el de mi jefe y si eso no se puede, por lo menos quiero un sueldo como el de mi jefe. También soy muy quejinche (no sé si esa palabra exista, pero así soy ¿y qué?). De lo único que no me quejo es de las fresas con crema que me comí ayer en la planta, no fueron excelentes, pero ha sido lo mejor desde que llegué, junto con los chilaquiles que también se defienden.
Yo que ustedes no leería esto y correría a leer a Nohé, que es más divertida que yo. Bueno, vean el videito de abajo y luego ya van.
Aún no son las 11:00, pero ni modo de seguir en algo que no tiene futuro.
Etiquetas: no tener nada que hacer, oficina, publicidad





